domingo, 1 de mayo de 2016

TRATAMIENTO DEL SPI - Blanca Fernández Ampuero


TRATAMIENTO DEL SÍNDROME DE PIERNAS INQUIETAS

  • Tratamiento de la enfermedad de base (como la diabetes o la neuropatía periférica).
  • Alivio de los síntomas en las formas idiopáticas: ejercicio moderado, baños calientes, aplicación de calor/frío en los miembros inferiores, fisioterapia…
  • Suplementos para corregir los déficits de hierro, folato y magnesio.
  • Regular el hábito de sueño.
  • Evitar el estrés y sustancias estimulantes (cafeína, alcohol, tabaco…): DEJAR DE FUMAR!
  • Evitar el tratamiento con Antidepresivos, ya que estos pueden potenciar el síndrome.
  • FÁRMACOS ESPECÍFICOS: Dopaminérgicos, Benzodiacepinas, Opioides y Anticonvulsivos.
Los DOPAMINÉRGICOS (usados para el tratamiento del Parkinson) son los fármacos de primera línea, cuando el resto de medidas generales no alivia los síntomas. Se usan Levodopa con Carbidopa, con buenos resultados a corto plazo, aunque la mayoría de los pacientes eventualmente desarrollarán "acrecentamiento", lo que quiere decir que los síntomas se reducen en la noche, pero comienzan más temprano por el día que anteriormente. Los Agonistas de dopamina como el Mesilato de pergólido, el Pramipexole, y el Clorhidrato de ropinirol, pueden ser eficaces en algunos pacientes y hay menos probabilidad de que causen el acrecentamiento.
Las BENZODIECEPINAS se usan en pacientes con síntomas leves o intermitentes. Las más usadas son el Clonazepam y el Diazepam. Estos fármacos ayudan a tener un sueño más reparador, pero no alivian por completo los síntomas.
Los OPIOIDES se usan para tratar síntomas más severos y son efectivos por estimular el relajamiento y disminuir el dolor. Los más utilizados son: Codeína, Propoxifeno y Oxicodona.
Los ANTICONVULSIVOS como la Carbamazepina y Gabapentina también son útiles para algunos pacientes, ya que disminuyen los disturbios sensorios (las sensaciones de cosquillo).

è Desgraciadamente no hay una sola droga que sea eficaz para todas las personas con este síndrome. Lo que puede ayudar a una persona puede, en realidad, empeorar los síntomas de otra. Además, los medicamentos que se toman regularmente pueden perder su efecto haciendo necesario que los medicamentos se cambien periódicamente.

Avances en el tratamiento:
Un nuevo fármaco dopaminérgico, la Rotigotina, aplicado en forma de parche transdérmico parece ser útil en el SPI. Hasta ahora, este fármaco estaba aprobado para el tratamiento de la Enfermedad de Parkinson. La Rotigotina puede producir elevaciones graves de la tensión arterial.

De forma un tanto asombrosa, un estudio reciente (diciembre de 2009), sugiere que un antibiótico llamado "Rifaximina" puede mejorar los síntomas de SPI de forma considerable. Deben realizarse más estudios para confirmar este ensayo.

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