TRATAMIENTO DEL SÍNDROME DE PIERNAS INQUIETAS
- Tratamiento de la enfermedad de base (como la diabetes o la neuropatía periférica).
- Alivio de los síntomas en las formas idiopáticas: ejercicio moderado, baños calientes, aplicación de calor/frío en los miembros inferiores, fisioterapia…
- Suplementos para corregir los déficits de hierro, folato y magnesio.
- Regular el hábito de sueño.
- Evitar el estrés y sustancias estimulantes (cafeína, alcohol, tabaco…): DEJAR DE FUMAR!
- Evitar el tratamiento con Antidepresivos, ya que estos pueden potenciar el síndrome.
- FÁRMACOS ESPECÍFICOS: Dopaminérgicos, Benzodiacepinas, Opioides y Anticonvulsivos.
Los DOPAMINÉRGICOS (usados para el
tratamiento del Parkinson) son los fármacos de primera línea, cuando el resto
de medidas generales no alivia los síntomas. Se usan Levodopa con
Carbidopa, con buenos resultados a corto plazo, aunque la mayoría de los
pacientes eventualmente desarrollarán "acrecentamiento", lo que
quiere decir que los síntomas se reducen en la noche, pero comienzan más
temprano por el día que anteriormente. Los Agonistas de dopamina como el Mesilato
de pergólido, el Pramipexole, y el Clorhidrato de ropinirol,
pueden ser eficaces en algunos pacientes y hay menos probabilidad de que causen
el acrecentamiento.
Las BENZODIECEPINAS se usan en pacientes
con síntomas leves o intermitentes. Las más usadas son el Clonazepam y
el Diazepam. Estos fármacos ayudan a tener un sueño más reparador, pero
no alivian por completo los síntomas.
Los OPIOIDES se usan para tratar síntomas
más severos y son efectivos por estimular el relajamiento y disminuir el dolor.
Los más utilizados son: Codeína, Propoxifeno y Oxicodona.
Los ANTICONVULSIVOS como la Carbamazepina
y Gabapentina también son útiles para algunos pacientes, ya que
disminuyen los disturbios sensorios (las sensaciones de cosquillo).
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Desgraciadamente no hay una sola droga que sea
eficaz para todas las personas con este síndrome. Lo que puede ayudar a una
persona puede, en realidad, empeorar los síntomas de otra. Además, los medicamentos que se toman regularmente pueden
perder su efecto haciendo necesario que los medicamentos se cambien
periódicamente.
Avances en el tratamiento:
Un nuevo fármaco dopaminérgico, la Rotigotina, aplicado en forma de parche
transdérmico parece ser útil en el SPI. Hasta ahora, este fármaco estaba
aprobado para el tratamiento de la Enfermedad de Parkinson. La Rotigotina puede
producir elevaciones graves de la tensión arterial.
De forma un tanto asombrosa, un
estudio reciente (diciembre de 2009), sugiere que un antibiótico llamado "Rifaximina" puede mejorar los
síntomas de SPI de forma considerable. Deben realizarse más estudios para
confirmar este ensayo.
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