CLÍNICA DEL SPI
¿Cuáles son
los síntomas del SPI?
Las sensaciones desagradables aparecen cuando la persona con SPI está
acostada o sentada durante un período largo de tiempo. Estas sensaciones
generalmente ocurren entre la rodilla y el tobillo, con menos frecuencia en los
pies, los muslos, los brazos y las manos. Aunque las sensaciones pueden ocurrir
solamente en un lado del cuerpo, suceden más a menudo en ambos lados.
Ya que mover las piernas (o las otras partes afectadas del cuerpo) alivia
la incomodidad, las personas con RLS a menudo mantienen sus piernas en
movimiento para minimizar o prevenir las sensaciones, para ello el paciente:
-Estira o
dobla las piernas.
-Se frota las
piernas.
-Se sacude o
da vueltas en la cama.
-Se levanta y
camina.
La mayoría de las personas encuentran que los síntomas se notan menos
durante el día y son más pronunciados en la noche, especialmente al comienzo
del sueño, desapareciendo en la madrugada, permitiendo un sueño más reparador a
esa hora.
Los síntomas del RLS varían de una persona a otra en su severidad y
duración. En un caso de RLS leve, los síntomas ocurren episódicamente, con sólo
una interrupción ligera al comienzo del sueño, y poca incomodidad. En los casos
moderadamente severos, los síntomas ocurren solamente una o dos veces a la
semana, pero provocan una demora importante para conciliar el sueño, con alguna
interrupción en el funcionamiento durante las horas del día. En los casos
severos del RLS, los síntomas ocurren más de dos veces a la semana y causan una
interrupción importante del sueño con un deterioro del funcionamiento franco en
las horas diurnas. Además del deterioro funcional diurno los pacientes suelen
experimentar ansiedad, depresión, somnolencia diurna y confusión, especialmente
en los casos moderados y graves.
Gonzalo Fernández
Cerezo
No hay comentarios:
Publicar un comentario